Psicólogo de familia en Las Rozas

Queremos contarte todos los beneficos de contar con un psicólogo de familia en vuestra vida. Los lazos emocionales que nos unen a nuestras familias quedan fuera de toda duda. Sin embargo, toda familia, al igual que cada uno de sus miembros por separado, también pasa por distintas etapas vitales que tienen que ver no sólo con los acontecimientos esperables, relacionados con el ciclo evolutivo normal de cada uno de los individuos que la forman, sino también con toda una serie de situaciones que se suponen en principio menos esperables, y que aún así, ocurren.

Los primeros, por esperables, no dejan de ser menos difíciles de afrontar: se trata de asumir que a cada uno de los miembros de la familia le corresponde un proyecto de vida independiente, una mochila individual que transportar y sobre la que no tenemos posibilidad de aligerar carga.

Se trata de despedirme, cada día un poquito, de aquel bebé cuya supervivencia estaba en mis manos; aquel que alimento, cuido, quiero y protejo hoy, ya no estará mañana.

Cada día que pasa, mi bebé es diferente y de repente un día resulta que esa personita tiene sus propias opiniones, aparentemente contrarias a las mías, sus propias necesidades a satisfacer por él mismo, sus propios miedos que tiene que vivenciar sin que yo pueda hacer nada por evitarlo y toma sus propias decisiones sin que mi experiencia previa sirva para apartarle de aquello que sé que le hará daño. Con toda la alegría que supone pero también con todo el dolor de mi corazón, llega el día en que mi “niño” camina con paso firme cerrando la puerta de casa tras de sí y dejando un infinito vacío imposible de llenar en mi corazón.

Por su parte, ese joven que traspasa la puerta se enfrenta a toda una serie de sentimientos encontrados respecto a lo que supone iniciar su propio proyecto, una nueva vida, encontrar nuevos espacios, encontrarse de frente con sus propios fantasmas y lidiar con la culpa que genera el crecer.

La vida implica cambio constante, y la familia, como cualquier otro sistema, se enfrenta al reto continuo que supone el intentar permanecer estable, estático, tratando de aferrarse a la seguridad de lo conocido, al mismo tiempo que en crecimiento.

¿Por qué contratar los servicios de un psicólogo de familia en Las Rozas?

 

Las discusiones, los conflictos, son parte inherente de lo que supone la convivencia; es la garantía de la individuación, de la búsqueda de límites para saber hasta dónde puedo llegar y poder relacionarme así con los demás, de la identidad, sabiendo quién soy yo y quién no soy, qué comparto y en qué difiero de aquellos a quien quiero, es el derecho a ser diferente y a luchar por mis intereses, es el derecho a seguir mi propio ritmo. Las discusiones, los conflictos, por tanto, son necesarios no sólo para los niños, también para los adultos, en mi relación de pareja, con mis amigos… La terapia familiar se centra en lograr llegar a un entendimiento, en escucharse desde otro lugar, respetando los distintos idiomas de cada uno de sus miembros, fomentando un espacio común y uno individual, aprendiendo a llegar a acuerdos, con el fin de que todo lo aprendido no sólo contribuya a una mejor relación dentro de casa sino que sirva también para sentirme alguien valioso y con derechos fuera de ella, a la hora de manejarme en la vida.

¿Necesitas los servicios de un psicólogo de familia en Las Rozas?

 

En el gabinete de Sonia Wilt del Villar somos conscientes de que surgen situaciones en la vida que hacen que perdamos la confianza de los que más queremos. La complicidad se puede recuperar y los conflictos más comunes tienen solución. Queremos ofrecerte el mejor servicio de psicólogo de familia en Las Rozas para que vuelvas a disfrutar de las largas tardes de risas con los tuyos. A través de las técnicas más avanzadas en terapia de familia aprenderéis a hablar y solucionar vuestros problemas.